La Aurora de Alado, es despertar del alma cafetera
- Galería De Arte
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La marca de autor Alado ratificó una vez más su lugar imprescindible en el diseño nacional al ser la encargada de abrir la programación oficial de pasarelas en Plaza Mayor. Bajo el nombre de La Aurora, la firma creada por Andrés Restrepo y Alejandro González presentó una propuesta conmovedora que no solo marcó el inicio del primer día de la feria, sino que propuso un viaje de reconexión con nuestras raíces. En un momento en el que la moda corre el riesgo de perderse en tendencias globales efímeras, Alado vuelve la mirada hacia el territorio colombiano para recordar la riqueza cultural que nos define y la belleza intrínseca de nuestras tradiciones.
La Aurora celebra el instante en que el campo despierta antes del primer rayo de sol: ese momento suspendido en la mañana donde las nubes abrazan las montañas, los cafetales cobran vida y el día comienza con una taza de café caliente. Desarrollada durante ocho meses de meticuloso trabajo, la colección traslada la esencia de la cultura cafetera a una narrativa textil contemporánea. A lo largo de 28 salidas, la pasarela exploró la silueta femenina reinterpretando piezas clásicas e infaltables del armario —como vestidos, chaquetas, faldas, pantalones y corsés— mediante rayas inspiradas en antiguos tejidos campesinos, estampados evocadores de las tazas típicas y manteles de finca, e impresionantes bordados que plasman la flor y los frutos del café. Entre esta armoniosa paleta, un único y vibrante traje rojo destacó con fuerza como símbolo del fruto maduro en su punto exacto, generando un contraste poético frente al verde profundo del follaje.
La puesta en escena fue un ejercicio inmersivo de sensibilidad y belleza estética. Complementada con un calzado impecable y una joyería espectacular que elevó cada uno de los atuendos, la pasarela se vistió con plantas y costales de café reales, transportando al espectador directamente a las fincas tradicionales. A esta atmósfera visual se sumó un sonido envolvente donde el canto de los pájaros al amanecer, el murmullo del viento entre las hojas, los sonidos de las herramientas de trabajo y las notas de la música carrilera construyeron un ambiente de nostalgia y orgullo patrio, recordando que antes de la ciudad estuvieron las montañas.
Fiel a su filosofía de lujo latinoamericano y diseño consciente, Alado trabajó mano a mano con artesanos y artesanas, incorporando además materiales textiles desarrollados a partir de residuos cafeteros. Esta aproximación no se limitó únicamente a la moda portable, pues la narrativa de La Aurora se expandió hacia la línea Alado Home, integrada por finas piezas de cerámica y textiles para el hogar que llevan el calor del campo a los espacios cotidianos.
El desfile fue también el escenario de una alianza estratégica con Kia, una colaboración que une la movilidad, la innovación y la moda para exaltar el valor de las comunidades rurales. Como parte de esta sinergia, la feria cuenta con un espacio dedicado donde los visitantes pueden apreciar un documental que rinde homenaje a cuatro mujeres caficultoras. Esta producción audiovisual visibiliza el rol histórico de las chapoleras y trabajadoras de la tierra, reconociendo su papel fundamental en el sostén de la cultura agrícola del país, al tiempo que permite a los asistentes conocer de cerca sus historias y adquirir el café de sus marcas locales.
La Aurora trasciende la pasarela para convertirse en una declaración de identidad, memoria y territorio. Con diecisiete años de trayectoria investigando el patrimonio colombiano, Alado demuestra que el verdadero lujo reside en el origen, en los oficios tradicionales y en la capacidad de honrar nuestra historia para proyectar el futuro de la moda nacional.





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