De la estación a la pasarela: así fue el lanzamiento de Vélez x J Balvin.
- Galería De Arte
- hace 3 días
- 3 Min. de lectura

El Metro dejó de ser solo un medio de transporte para convertirse en la pasarela más audaz. La colección “Beyond Flowers”, fruto de la colaboración entre la casa de cuero colombiana Vélez y el ícono global J Balvin, se lanzó no en un hotel de lujo, sino en los talleres del sistema masivo de Medellín, cimentando una narrativa de tradición, vanguardia y marketing de alto impacto.
La estrategia de convocatoria fue, en sí misma, la primera declaración de la marca: citar a la prensa y los influencers en la estación El Poblado para un viaje en tren hacia la pasarela. Este movimiento, aunque generó la memorable "hora pico fashionista" con algo de caos en la distribución de vagones y la segmentación por color de flor.
"La alianza Vélez-Metro-J Balvin es una declaración de identidad. Al usar el Metro, símbolo del progreso y la resiliencia de Medellín, Vélez se ancla profundamente en la cultura local mientras se proyecta globalmente a través del posicionamiento de Balvin."
Previo al inicio de los conciertos del artista en Colombia— potenció el mensaje de la colección: un homenaje a la Eterna Primavera y al espíritu vibrante de la ciudad. El evento se transformó de un lanzamiento de producto a una experiencia cultural inmersiva.

La colección “Beyond Flowers” es una amalgama de estilos que equilibra la artesanía de Vélez con la estética urbana de Balvin.
La base de esta colección es la promesa de Vélez: calidad, durabilidad y slow fashion. Esta es la garantía que permite que un bolso pase de madre a hija, un concepto poderoso que Vélez busca preservar, mientras se renueva.
Si bien el diseño base—desde camisetas tipo polo hasta prendas en cuero con acentos texanos—es de Vélez, J Balvin actúa como validador de la tendencia. El peso de su marca personal inyecta la energía necesaria para atraer a la Generación Z, que valora la autenticidad y el street style que el artista representa.
Un elemento clave es el garniel, el bolso típico de la cultura antioqueña. Su reaparición en la colección es una jugada maestra de marketing nostálgico. Vélez no solo vende un bolso, vende un símbolo de historia y tradición, demostrando que su transformación de diseño va de la mano con el respeto a su herencia cultural, algo que ya hemos visto en otras marcas locales.

El gran desafío de una marca de legado como Vélez es cómo hablarle al público joven. La respuesta se encontró en los accesorios y los charms. Facilitan la personalización y permiten que el consumidor joven imprima su estilo en la pieza de cuero. Un bolso Vélez deja de ser un artículo estático para convertirse en un lienzo de expresión individual. Esta estrategia alinea a Vélez con la demanda global de moda que es personalizable y altamente compartible en redes sociales.
La diversidad de la pasarela, abierta por la tumaqueña Valentina Castro y cerrada por Nazarit Machín, refuerza la imagen de una marca que abraza la inclusión, vital para el marketing de hoy.
La colaboración Velez x J Balvin, coronada por la épica locación del Metro, es un manual de cómo una marca de alta calidad y trayectoria puede revitalizar su imagen sin sacrificar su esencia. Han fusionado la calidad que pasa de generación en generación con el alcance viral y la tendencia urbana de un ícono, probando que la innovación en el retail colombiano sigue estando en la intersección de la experiencia, la tradición y la estrella adecuada.









Comentarios